Estos días estoy más atareada que un elfo de Papa Noel, pero me lo estoy pasando en grande. A saber: merienda con los ancianos, comida de trabajo, cena de alumnos de Enfermería y la obra de Navidad de la residencia.
El miércoles salí del trabajo, me fui a casa a darme un agüilla y cambiarme de ropa. Volví a la residencia, me subí al autobús con los ancianos y nos fuimos a ver belenes y merendar. Por el camino compartí mi comida con mi compañera, que estaba en las mismas circunstancias que yo: sin aliento y comiendo de camino a la merienda. Cosas del directo. Cuando terminamos con los belenes y con el suministro de napolitanas de crema y de chocolate, fuimos a ver el atasco de la Castellana. Precioso. Como aún me faltaba la mitad del vestuario de la obra decidí que para completar el día me iba al centro comercial a comprarme las botas y buscar los leggins (aka mallas). No hubo suerte. Hagrid casi llama a la policía al verme entrar. Cariño, soy yo, Serafina, ¿no me recuerdas?
Llegó el jueves y con él la comida de trabajo. Debido a mamoneos varios fuimos menos de diez, pero cundimos más que el Fairy. Buenos platos y conversaciones que empezaron trascendentales y fueron desvariando con el tiempo y el vino. Luego nos fuimos de pubs y con la poca vergüenza de más de una la liamos bastante. Aún sin vestuario para la obra me fui a dormir. Hagrid, de puro aburrimiento, hizo limpieza general.
Amaneció el viernes y decidí que era el día ideal para hacerme con el vestuario. Me tocó salir del curro en mi hora de desayuno para comprarme los leggins en el chino de al lado. Medio culo se sale cuando me agacho, pero tengo leggins. Después de comer salí a buscarme las botas -segunda parte- y cuando estaba desesperada, decidida a volver al centro comercial, me dió por entrar en el chino y las compré allí. Como cuando repartieron energía yo estaba durmiendo, en el reparto de bocas pedí dos y me llaman bocazas desde entonces. No te preocupes, querida mía, que yo te arreglo los bajos y te cojo unas pinzas en la enorme túnica que te han dado para el vestuario de la obra. Así que allí estaba Serafina, el día antes de la obra con la funda de la máquina de coser sin quitar y una cena de alumnos de Enfermería por organizar. Que con estos descastados que tengo por compañeros ha sido estresante hasta el último momento, y encima al final sólo fuimos tres, ¡manda christmas!. Lo pasamos bien y nos pusimos al día, que era la idea. De propina casi muero de una pulmonía, porque la ventilación del restaurante nos caía encima, en la calle había 2ºC y mi abrigo se quedó en casa. Esta vez Hagrid vino conmigo.
¡Sábado por fin! Ya no puedo más con la vida, estoy reventaíca. El estrés del pre-estreno se mastica en el ambiente. Salimos a comer al lado de la residencia y me pongo de papas bravas hasta el culo, ese que se sale de las mallas al agacharme. Ensayamos por la calle la coreografía con la ansiedad de los últimos minutos. Llegamos, nos vestimos, nos maquillamos, sesión de fotos y a esperar que los ancianos terminen su parte. De pronto aparecen los pajes bailando con los regalos -¡nosotras!-. Qué subidón. Me encanta. Al finalizar, aplausos y más fotos. La directora nos invitó a unas cañas después de la obra y ahí sí que me divertí. Se unieron maridos, hijas y amigos y llenamos una tasca que estaba vacía. Cantamos todo lo que se nos ocurrió y dejamos seco el local. Después de dos años trabajando en la residencia, por fin he podido mostrar mi verdadero carácter, sintiéndome bien entre mis compañeras y amigas, riéndome y haciéndolas reir, porque hacer el payaso es lo que me gusta. Porque es lo que soy.
¡Felices fiestas a todos!
domingo, 21 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008
Amor. Amigo. Compañero
Tengo un ángel de la guarda que es bastante inquieto. Dicen que los ángeles no tienen sexo, pero como se infiltró entre los humanos en forma de atractiva señora, aprovecha y se deleita contemplando y soñando con los hombres. Este angelito mío vive en un mundo de fantasía ideal donde el amor dura eternamente porque ni ronca ni le huelen los pies ni compra compulsivamente artículos varios por Internet. Bien es sabido en estos tiempos que amor y sexo no tienen porqué ir de la mano, pero es que al angelito le gustan las novelas románticas y pseudo eróticas y fantasea con sus profesores. Aún recuerda su gran amor de juventud, idílico romance eterno. Y recuerda su despedida como el gran error de su vida. Y suspira por él alimentando su fantasía de amor mientras imagina cómo habría sido su vida con su hombre perfecto.
Y discuto con mi angelito porque yo, como la Jurado, creo que el amor se rompe de tanto usarlo. Alguien dijo que es una enfermedad transitoria que hace omitir los defectos obvios de la persona amada. Y cuando se cumple el vaticinio de la más grande qué haces con la rana en la que se te ha convertido el Príncipe Azul. Todo el mundo sabe hacer promesas que no se cumplirán. El amor eterno es una farsa que alguien inventó hace siglos para frustarnos la vida. Para convertirla en la eterna búsqueda de una persona ideal. De un estado ideal. Que no llega y que cuando llega se marcha. Y cuando vuelve sólo piensas en cuánto tardará en marcharse. Es lo que tienen las pasiones puras como ese amor de novela, que arden rápido y se consumen rápido, que son intensas y desgarradoras. Y a mí las cosas que me desgarran no me hacen mucha gracia. Más bien me dan escalofríos.
Esto no significa que no crea en la unión entre personas, en las parejas, en el amor entre dos individuos. Yo creo en el compañero de viaje, en el amigo que te ayuda a levantarte cuando estás en el suelo. En el que hace más llevadero el camino por esta vida llena de altibajos. En el que te cuida en tus peores momentos y te quiere cuando tienes éxitos y miserias. El amor en el que yo creo vive en los pequeños detalles y se hace fuerte ante las adversidades. Es terco, como la ternura, y no se va tan facilmente, porque tiene alma de luchador y no se rinde ante el menor problema.
Mientras escribo pienso en las parejas preciosas que conozco, en los solteros magníficos que merecen mujeres estupendas -espero que ambos las encontréis y os sintáis plenos-, en los amores frustrados por alguna estrategia del destino que convierte a los amantes en suspiros eternos, en los que deciden que su opción es la soledad, y en mi propia historia con el mejor compañero de reparto con el que pude soñar.
Y discuto con mi angelito porque yo, como la Jurado, creo que el amor se rompe de tanto usarlo. Alguien dijo que es una enfermedad transitoria que hace omitir los defectos obvios de la persona amada. Y cuando se cumple el vaticinio de la más grande qué haces con la rana en la que se te ha convertido el Príncipe Azul. Todo el mundo sabe hacer promesas que no se cumplirán. El amor eterno es una farsa que alguien inventó hace siglos para frustarnos la vida. Para convertirla en la eterna búsqueda de una persona ideal. De un estado ideal. Que no llega y que cuando llega se marcha. Y cuando vuelve sólo piensas en cuánto tardará en marcharse. Es lo que tienen las pasiones puras como ese amor de novela, que arden rápido y se consumen rápido, que son intensas y desgarradoras. Y a mí las cosas que me desgarran no me hacen mucha gracia. Más bien me dan escalofríos.
Esto no significa que no crea en la unión entre personas, en las parejas, en el amor entre dos individuos. Yo creo en el compañero de viaje, en el amigo que te ayuda a levantarte cuando estás en el suelo. En el que hace más llevadero el camino por esta vida llena de altibajos. En el que te cuida en tus peores momentos y te quiere cuando tienes éxitos y miserias. El amor en el que yo creo vive en los pequeños detalles y se hace fuerte ante las adversidades. Es terco, como la ternura, y no se va tan facilmente, porque tiene alma de luchador y no se rinde ante el menor problema.
Mientras escribo pienso en las parejas preciosas que conozco, en los solteros magníficos que merecen mujeres estupendas -espero que ambos las encontréis y os sintáis plenos-, en los amores frustrados por alguna estrategia del destino que convierte a los amantes en suspiros eternos, en los que deciden que su opción es la soledad, y en mi propia historia con el mejor compañero de reparto con el que pude soñar.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Missing
Cómo pasa el tiempo, ¡la Vin! Estoy hecha una descastada y una descarriada(*) Han pasado muchas cositas desde el último post.
Fuimos a Cádiz en el puente y volvimos con un perro con fatiga (allí se llama así a las náuseas). Pequeñito, muy gracioso y obediente y que gusta de destrozar el relleno de los cojines del sofá. No se puede decir que sea un perro guapo sin faltar a la verdad, pero a gracioso no le gana nadie. Imagínate un perro con barbita de Chuck Norris y del tamaño de un gato. Cualquier día me da una patada mortal y me quita el saco de pienso, luego existo.
Estoy hasta el co...nvento de tanta monja. No sé cuánto más aguantaré sin soltarles una buena bordería. Mientras tanto, me desquito con las niñas de prácticas y las pongo a caldo por los rincones. Por lo menos se han portado con la cesta de Navidad y gracias a Dios (ja!) la crisis no les ha llegado (y ja!).
Encontré la alianza que Hagrid me regaló y que perdí mientras hacíamos la piscina (una historia por contar). No sabía dónde la había metido y de repronto apareció en casa de mis padres. Ahora me siento más casada que antes. Me miro la mano y es como si tuviera un espía leyendo mi mente y mis movimientos. Ya no puedo quedarme a babear por el electricista cachas que viene a mi trabajo. Creo que se me va a perder otra vez la alianza. Lo intuyo yo.
Ayer vinieron nuestros amigos de Cádiz para ver el partido del Real Madrid. Dimos una vuelta por el centro, fuimos donde se perdió Chencho, nos quitamos el antojo de McDonald con caprichos italianos y japimiles con juguetes y luego estuvimos en casa liándola bastante con los chupitos de ron del Lidl. Más de uno tuvo unas palabritas con el Sr. Roca y hay quien incluso me hizo un fresco en una pared del pasillo, en mi gotelé de pintura-no-plástica-no-lavable-ABSORBENTE. Eso sí que hay que enmarcarlo y no los cuadros de mi hermano. Hoy, contra todo pronóstico, he ido a currar como una campeona. Previa fregada del WC a las 6am:
campeona +2.
Por la tarde me he reunido con mis compis del curro para celebrar el cumpleaños de una de ellas. No sé si el ron tendrá efecto retardado, si era por la falta de sueño o porque la juerga me hacía mucha falta, pero llevo un día de guasa que cualquiera me aguanta.
(*)Te quiero hermanito.
Fuimos a Cádiz en el puente y volvimos con un perro con fatiga (allí se llama así a las náuseas). Pequeñito, muy gracioso y obediente y que gusta de destrozar el relleno de los cojines del sofá. No se puede decir que sea un perro guapo sin faltar a la verdad, pero a gracioso no le gana nadie. Imagínate un perro con barbita de Chuck Norris y del tamaño de un gato. Cualquier día me da una patada mortal y me quita el saco de pienso, luego existo.
Estoy hasta el co...nvento de tanta monja. No sé cuánto más aguantaré sin soltarles una buena bordería. Mientras tanto, me desquito con las niñas de prácticas y las pongo a caldo por los rincones. Por lo menos se han portado con la cesta de Navidad y gracias a Dios (ja!) la crisis no les ha llegado (y ja!).
Encontré la alianza que Hagrid me regaló y que perdí mientras hacíamos la piscina (una historia por contar). No sabía dónde la había metido y de repronto apareció en casa de mis padres. Ahora me siento más casada que antes. Me miro la mano y es como si tuviera un espía leyendo mi mente y mis movimientos. Ya no puedo quedarme a babear por el electricista cachas que viene a mi trabajo. Creo que se me va a perder otra vez la alianza. Lo intuyo yo.
Ayer vinieron nuestros amigos de Cádiz para ver el partido del Real Madrid. Dimos una vuelta por el centro, fuimos donde se perdió Chencho, nos quitamos el antojo de McDonald con caprichos italianos y japimiles con juguetes y luego estuvimos en casa liándola bastante con los chupitos de ron del Lidl. Más de uno tuvo unas palabritas con el Sr. Roca y hay quien incluso me hizo un fresco en una pared del pasillo, en mi gotelé de pintura-no-plástica-no-lavable-ABSORBENTE. Eso sí que hay que enmarcarlo y no los cuadros de mi hermano. Hoy, contra todo pronóstico, he ido a currar como una campeona. Previa fregada del WC a las 6am:
campeona +2.
Por la tarde me he reunido con mis compis del curro para celebrar el cumpleaños de una de ellas. No sé si el ron tendrá efecto retardado, si era por la falta de sueño o porque la juerga me hacía mucha falta, pero llevo un día de guasa que cualquiera me aguanta.
(*)Te quiero hermanito.
domingo, 30 de noviembre de 2008
Flashback!
Sin darme cuenta, sólo haciéndole compañía, mi mente iba captando cada detalle, cada movimiento de sus manos al coser. Mi madre era una humilde costurera de andar por casa, que le pedía consejo a la vecina y con el tiempo se apuntó a Corte y Confección. Yo no recibía clases de costura, pero de ella aprendí la técnica, o al menos me hice una idea. A eso le sumamos que le hecho mucho morro y que sigo creyendo en las segundas oportunidades, como si hubiera en alguna parte un botón de undo (Control+Z) como el del Videopinta. Hoy me he acordado de ella mientras preparaba el vestuario de la obra de Navidad de la Residencia. Mi amiga y compañera de trabajo, que me dobla la edad, miraba como me las apañaba con los materiales con cierta envidia sana (aún se recuerda la que lió cuando intentó hacer un ojal para una falda de una anciana). Al final el sombrero ha quedado bien, lo mismo dejo la Resi y me dedico a hacer tocados como la Winona en Otoño en Nueva York. Pero ella que me quiere mucho me ha dicho que ni se me ocurra dejar el trabajo. Tampoco creo que ganara mucho haciendo tocados, tendría que mandarlos a Ascot como poco, aunque alguno con un pájaro tieso es posible que se lo colara a La Ballena Elena.
Me ha gustado darme cuenta de cuánto me ha enseñado mi madre desde el silencio de las madres. Y a veces desde la persecución de las madres. A su favor, he de decir que funciona bien el método cansino, porque recuerdo perfectamente como mi madre me decía que su madre le decía que "más vale un buen barrío que un mal fregao".
Me ha gustado darme cuenta de cuánto me ha enseñado mi madre desde el silencio de las madres. Y a veces desde la persecución de las madres. A su favor, he de decir que funciona bien el método cansino, porque recuerdo perfectamente como mi madre me decía que su madre le decía que "más vale un buen barrío que un mal fregao".
sábado, 29 de noviembre de 2008
No más silicona
Ahora se lleva el ácido hialurónico (en los pechos). La recuperación es más rápida, pero el volumen es menor -menor número de tallas a aumentar- y hay que repetir cada año porque el cuerpo lo va eliminando. Espero que sea de forma paulatina para no despertarte desinflada una mañana y que se te desinfle el ánimo de paso. Aunque no entiendo mucho del tema, imagino que afectará a la firmeza de la piel, poner e ir perdiendo y volver a poner. Vamos que una puede acabar como esta moza.
Y luego dirá que no corre porque le duelen las tetas.
Y luego dirá que no corre porque le duelen las tetas.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Uno más en la familia
Tenía pensado hablar del condón femenino, pero lo dejo para otro día que no me duela la cabeza...
Mi vida va a dar ese giro que esperaba. Dentro de poco tendré que levantarme más temprano y hacer más a menudo la colada (¿esto se dice de forma habitual o sólo en las series americanas? Es la falta de experiencia.) Tendré que ser responsable 100% y tirar la basura a diario, acabar con ese mal olor del frigorífico, salir a diario a dar un paseito, tener siempre reservas de su comida especial, seguir el calendario de vacunas, comprar champú con un pH adecuado a su piel, incluso tejerle algo para que no pase frío en la calle como si fuera toda una madraza.
Sabemos que el presupuesto inicial se nos irá de las manos desde el principio, pero todo sea por su bien. Todo el mundo quiere darnos consejos, hacernos saber cómo y cuánto nos cambiará la vida y cuánto nos atará. Mi madre decía ayer:
-No podrás viajar.
-No viajo, mamá.
-No podrás salir de fiesta.
-No salgo de fiesta, mamá.
-No pararás en todo el día.
-Así adelgazaré, mamá.
-Ni en toda la noche.
-Así adelgazaré, mamá.
-¿Estás segura de lo que vas a hacer?
-No lo estoy, mamá.
Pero es algo que tengo que hacer. Estilo USA: Change. Yes, we can.
Y en el puente nos traemos un perro de la protectora.
Y por un milisegundo he pensado llamarlo Obama.
Pero no lo haré.
Mi vida va a dar ese giro que esperaba. Dentro de poco tendré que levantarme más temprano y hacer más a menudo la colada (¿esto se dice de forma habitual o sólo en las series americanas? Es la falta de experiencia.) Tendré que ser responsable 100% y tirar la basura a diario, acabar con ese mal olor del frigorífico, salir a diario a dar un paseito, tener siempre reservas de su comida especial, seguir el calendario de vacunas, comprar champú con un pH adecuado a su piel, incluso tejerle algo para que no pase frío en la calle como si fuera toda una madraza.
Sabemos que el presupuesto inicial se nos irá de las manos desde el principio, pero todo sea por su bien. Todo el mundo quiere darnos consejos, hacernos saber cómo y cuánto nos cambiará la vida y cuánto nos atará. Mi madre decía ayer:
-No podrás viajar.
-No viajo, mamá.
-No podrás salir de fiesta.
-No salgo de fiesta, mamá.
-No pararás en todo el día.
-Así adelgazaré, mamá.
-Ni en toda la noche.
-Así adelgazaré, mamá.
-¿Estás segura de lo que vas a hacer?
-No lo estoy, mamá.
Pero es algo que tengo que hacer. Estilo USA: Change. Yes, we can.
Y en el puente nos traemos un perro de la protectora.
Y por un milisegundo he pensado llamarlo Obama.
Pero no lo haré.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Humor absurdo
Humor absurdo. Humor inteligente. Humor cansino. Humor blanco, negro o amarillo. Porqué yo me río y tú no si fuimos juntos a la EGB. Para reírse es imprescindible estar predispuesto. Por ejemplo, a mi padre con sólo verle la cara a Buenafuente o la camisa a Chiquito se le quitan todas las ganas, como cuando mi madre se pone el picardías de leopardo.
Siempre creí que el humor absurdo éxito de masas no era más que el frikismo de un par o más amigos a los que alguien tuvo la genial idea de difundir. Ahora con Internet se difunde por todo el mundo mundial y vete a saber si llega a Las Canarias también. Más de uno habrá pensando, Esa gilipollez la sé hacer yo igual. Desde aquí le digo, Venga corre.
Cuando se explica una gracia absurda a otros se descontextualiza y pierde el 87'4% de su gracia. Al ver el rostro impasivo del que escucha uno acaba diciendo, Es que tienes que verlo. Tienes que verlo. A lo que digo yo, ¿Y para qué me lo cuentas, desgraciao? Y es que siempre pasa. Sea el absurdo por el absurdo o sea el absurdo con trama e intringulis: si te ha gustado, si te has reído, si has tenido un escape de orín o te duelen los abominables, no cuentes una gracia. ¡Difúndela! Just do it!
Siempre creí que el humor absurdo éxito de masas no era más que el frikismo de un par o más amigos a los que alguien tuvo la genial idea de difundir. Ahora con Internet se difunde por todo el mundo mundial y vete a saber si llega a Las Canarias también. Más de uno habrá pensando, Esa gilipollez la sé hacer yo igual. Desde aquí le digo, Venga corre.
Cuando se explica una gracia absurda a otros se descontextualiza y pierde el 87'4% de su gracia. Al ver el rostro impasivo del que escucha uno acaba diciendo, Es que tienes que verlo. Tienes que verlo. A lo que digo yo, ¿Y para qué me lo cuentas, desgraciao? Y es que siempre pasa. Sea el absurdo por el absurdo o sea el absurdo con trama e intringulis: si te ha gustado, si te has reído, si has tenido un escape de orín o te duelen los abominables, no cuentes una gracia. ¡Difúndela! Just do it!
martes, 25 de noviembre de 2008
Plétora de Piñatas
Me encanta el nombre de este blog de viñetas de Mauro Entrialgo para Público. Lo descubrí gracias a una conocida que estudia diseño y a la siguiente viñeta, que me recordó completamente a La Señorita Puri.
Tiene diferentes tipos de viñetas, mis preferidas son las proposiciones de nuevos refranes y frases hechas, como la de "Pistacho cerrado no sabe mejor" que me parece sublime; y las que muestran que algunos nombres en español imponen menos.
Tiene diferentes tipos de viñetas, mis preferidas son las proposiciones de nuevos refranes y frases hechas, como la de "Pistacho cerrado no sabe mejor" que me parece sublime; y las que muestran que algunos nombres en español imponen menos.
viernes, 21 de noviembre de 2008
4 8 15 16 23 42
Ya sabéis que somos unos enganchados a las series. El televisor sólo se enciende para ver los deportes o cuando MAT y Gatita están en casa (ahora). Las series a través de la Red no tienen bloques de anuncios de 15 minutos cada 20 de capítulo ni tenemos que esperar una semana para ver cómo acaban las cosas.
No sé cómo hemos vivido aislados del fenómeno Lost hasta ahora. Perdidos es como las Pringles, cuando haces pop ya no hay stop. Y es un no parar asqueroso con tanto por ver. En pocos días hemos devorado las temporadas emitidas. He soñado Lost. Me duchaba pensando que podían llegar Los Otros y secuestrarme mientras cerraba los ojos para que no me entrara champú. Veía moverse los arbustos del parque y creía que un jabalí venía hacia mí. Hacía señas a los aviones para que me rescataran. No vuelvo a hacer esta locura. Que esta isla tiene algo raro y encima no me ha curado milagrosamente los hongo vaginales.
Eso sí, cuidadito con los spoilers, que a quien se vaya de la tecla en los comentarios le mando una participación del Euromillón con los números malditos.
No sé cómo hemos vivido aislados del fenómeno Lost hasta ahora. Perdidos es como las Pringles, cuando haces pop ya no hay stop. Y es un no parar asqueroso con tanto por ver. En pocos días hemos devorado las temporadas emitidas. He soñado Lost. Me duchaba pensando que podían llegar Los Otros y secuestrarme mientras cerraba los ojos para que no me entrara champú. Veía moverse los arbustos del parque y creía que un jabalí venía hacia mí. Hacía señas a los aviones para que me rescataran. No vuelvo a hacer esta locura. Que esta isla tiene algo raro y encima no me ha curado milagrosamente los hongo vaginales.
Eso sí, cuidadito con los spoilers, que a quien se vaya de la tecla en los comentarios le mando una participación del Euromillón con los números malditos.
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