Queridos todos,
Me marcho. Pero como dijo Terminator, I'll be back. No sé si más tarde o más temprano, pero lo haré y cuando lo haga os dejaré un comentario y una caja de galletas o condones (o las dos) para que lo sepáis.
Mi mente se golpea contra los muros del cráneo incansablemente, queriendo saber dónde parar, porque en realidad está cansada de que siempre llueva sobre mojado. Y encima no tiene manos para sostener un paraguas. Me siento como un concursante de Humor Amarillo cruzando un río sobre piedras falsas que se tambalean y se hunden. Sólo quiero no caer. No ser eliminada. Me apoyo en el ejemplo de los luchadores anónimos de los que hablaba el otro día y sé que volveré a encontrar mi camino. PAG me dijo una vez que si fumara sería Bridget Jones, del rallazo mental que siempre he llevado encima. Espero que fuera eso y que no me estuviera llamando gorda. No sé si esto es lo que llaman la crisis del cuarto de siglo o si realmente estoy volviéndome loca, pero necesito saber quién soy. No quería irme sin más ni quiero dejar el blog a medias, no sería justo llamarme bloguera en estas circunstancias cuando hay personas que se esfuerzan a diario por tener un bonito blog actualizado. Además, ultimamente sólo suelto basura por las teclas de forma irregular.
Os leeré. Eso siempre. Aunque muchos no nos conozcamos físicamente existe un vínculo virtual que me hace teneros mucho cariño. O puede que sólo sea un escarabajo pelotero del Serengueti y esté soñando esta vida paralela. Incluidos vosotros.
Mi apoyo incondicional a las buenas obras, a las cosas bellas, a los artistas de lo cotidiano y al sexo libre (pero no vayáis luego a la tele a contarlo, pliiis). Y no os preocupéis que tengo un Hagrid que me cuida.
Un besazo fuerte fuerte - cheek destroyer!!
domingo 15 de marzo de 2009
sábado 7 de marzo de 2009
Cultura general
Dos que se hablan, pero oído lo oído, mejor que no:
-Hoy es 7 de Marzo... ¡San Fermín!
-¿Sí?
-Es coña, tío. Es el 7 de Julio.
-No, estamos en Marzo.
-¡San Fermín!
-¿Es hoy?
-No, joder. San Fermín es el 7 de Julio, de toda la vida.
-Y yo qué sé.
-Un poquito de cultura general.
-Eso sólo sirve para ganar en el Trivial.
-Eso. Y te vas en Marzo a hacer footing a Pamplona.
-Hoy es 7 de Marzo... ¡San Fermín!
-¿Sí?
-Es coña, tío. Es el 7 de Julio.
-No, estamos en Marzo.
-¡San Fermín!
-¿Es hoy?
-No, joder. San Fermín es el 7 de Julio, de toda la vida.
-Y yo qué sé.
-Un poquito de cultura general.
-Eso sólo sirve para ganar en el Trivial.
-Eso. Y te vas en Marzo a hacer footing a Pamplona.
jueves 5 de marzo de 2009
Cuestión de enfoque
Dicen que la felicidad no es un estado de ánimo sino una elección, un estilo de vida. Se han cruzado en mi camino personas cuyas historias harían pensar que tienen todo el derecho a ser tremendamente desgraciados y amargados porque la vida les ha castigado. Sin embargo, son capaces de reír y bromear, de dar segundas oportunidades y perdonar, de continuar abiertos al mundo y a todo lo que la vida les pueda ofrecer, a pesar de haber probado su lado más amargo. Pienso en esas personas y cómo son un ejemplo para mí. He pensado contar sus historias, pero parecería una película lacrimógena de las sobremesas de Antena 3.
Este post lo escribo porque hoy uno de ellos, a quien respeto y admiro por esto y por otras tantas cosas más, estaba de buen humor y me ha hecho reír en varias ocasiones, y me ha alegrado el día. Estoy segura de que muchos conocéis a alguien, aunque no sea personalmente, que puede servir de referente para despertar por las mañanas y decir Yo también puedo ser feliz. Es sólo cuestión de enfoque.
Mientras escribo escucho una canción genial, que me sube el ánimo de inmediato y es muy fresca. Se llama Different Colors, de Fantastic Plastic Machine, a quienes conozco por cortesía del Sr. V.
Bonus: It's here! Lady in Red. Yeah!
Este post lo escribo porque hoy uno de ellos, a quien respeto y admiro por esto y por otras tantas cosas más, estaba de buen humor y me ha hecho reír en varias ocasiones, y me ha alegrado el día. Estoy segura de que muchos conocéis a alguien, aunque no sea personalmente, que puede servir de referente para despertar por las mañanas y decir Yo también puedo ser feliz. Es sólo cuestión de enfoque.
Mientras escribo escucho una canción genial, que me sube el ánimo de inmediato y es muy fresca. Se llama Different Colors, de Fantastic Plastic Machine, a quienes conozco por cortesía del Sr. V.
Bonus: It's here! Lady in Red. Yeah!
sábado 28 de febrero de 2009
No sin mi hija
O sin mi hijo. Está claro, sin descendencia no soy madre. No por ahora, que nunca se sabe. Por un lado genial, porque el perro es demasiada responsabilidad para mí, así que otra criatura más dependiente (y que pueda hacerme algo así) sería catastrófico. Por otro lado, empieza una batería de pruebas médicas para saber dónde está mi menstruación. Situación más inquietante que el anuncio ese de bim bum dadadá -sin salirnos de la temática-. No sé si existe una anti-ley de Murphy que diga que si llevas a cabo una acción esperando que la ley de Murphy actúe y dé como resultado algo que esperas pero que en otro caso sería desagradable, deja de funcionar y no actúa porque eso es lo que esperas. Del tipo: Voy a encender un cigarrillo porque estoy harto de esperar en la parada del autobús y hace frío, ya que por aplicación de la ley de Murphy siempre que te enciendes un pitillo aparece el maldito autobús. Si alguien ha investigado al respecto, por favor que me lo haga saber, porque tengo pendiente un viaje, y como todAs sabemos, la regla siempre viene cuando huele a maletas recién hechas, como los niños a las galletas. Así que el destino tiene dos opciones entre las que optar. A saber: 1)Que la anti-ley de Murphy exista y no aparezca tampoco en marzo mi compañera de viaje indeseada. Aunque para ello debería hacer expresamente el viaje con el fin de que viniera ella, y no es el caso, lo que nos lleva directamente a la segunda opción. 2)Que me pase seis horas en el coche de un compañero de trabajo de Hagrid, al cual desconozco completamente, sufriendo el desprendimiento de un endometrio que ha estado engordando durante tres meses, anclando raíces para hacer prevalecer la vida de un posible feto ante las adversidades de la naturaleza, lo que implica una sensación de muerte parcial lenta, dolorosa y mega-maxi abundante y con alas. Vaya, que puedo ir robándole unos pañales a los ancianos por si acaso, no le vaya a dejar el coche al pobre chico al cual desconozco completamente como Carrie en su fiesta de graduación.
¡Aaaaay omá, qué jartura!
Nota: Lo siento por las que querían ser blogomadrinas. Otra vez será, pero hasta que encontréis a otra prima que se quede en Estado yo me declaro República Independiente.
¡Aaaaay omá, qué jartura!
Nota: Lo siento por las que querían ser blogomadrinas. Otra vez será, pero hasta que encontréis a otra prima que se quede en Estado yo me declaro República Independiente.
jueves 19 de febrero de 2009
Carné de conducir. Alma de conductora
Lo primero es que hasta para postear se me pasa el tiempo volando, no tenía ni idea de que llevaba una semana sin escribir. Esto empieza a ser serio, como este tic raro en mi ojo izquierdo que hace que me tiemble el párpado inferior de manera imperceptible para el resto de los mortales pero que para mí es bastante molesto.
Para los que sufren los estragos del transporte público madrileño a diario que yo venga aquí a decir cuánto me gusta les revolverá las entrañas, pero es que no conocen el de mi ciudad natal. Ése sí que es para cortarse las venas a lo largo. Hoy he viajado en metro, cosa que hacía semanas que no ocurría y he recordado que me encanta. Junto a mí había un chico de aspecto y acento español hablando chino o japonés, no sabría diferenciarlos, con una joven asiática delicada y frágil. Habían comprado sopas chinas o japonesas o yo qué sé de dónde y algo ocurría con ellas que estuvieron un rato riéndose. Me gustó presenciar este acto de hermandad entre fronteras más allá de darle veinte céntimos al rumano que viene a destrozar la de When the Saints go Marching in con un acordeón. A las pocas paradas subió una pareja de enamorados. Ella lucía las, ahora llamadas, arrugas de expresión en un rostro de unos cuarenta años y él facilmente se estaría lavando el suyo con Clearasil antes de ayer.
Todo esto viene a que, sin comerlo ni beberlo, me encuentro en la autoescuela, en un cursillo intensivo para sacarme el teórico en tres semanas. Sin saber aún si vendrá la cigüeña con la canastilla a contrarreembolso, con el desembolso que supone, me embarco en esta aventura sin tener ni un ápice de alma de conductora.
Para los que sufren los estragos del transporte público madrileño a diario que yo venga aquí a decir cuánto me gusta les revolverá las entrañas, pero es que no conocen el de mi ciudad natal. Ése sí que es para cortarse las venas a lo largo. Hoy he viajado en metro, cosa que hacía semanas que no ocurría y he recordado que me encanta. Junto a mí había un chico de aspecto y acento español hablando chino o japonés, no sabría diferenciarlos, con una joven asiática delicada y frágil. Habían comprado sopas chinas o japonesas o yo qué sé de dónde y algo ocurría con ellas que estuvieron un rato riéndose. Me gustó presenciar este acto de hermandad entre fronteras más allá de darle veinte céntimos al rumano que viene a destrozar la de When the Saints go Marching in con un acordeón. A las pocas paradas subió una pareja de enamorados. Ella lucía las, ahora llamadas, arrugas de expresión en un rostro de unos cuarenta años y él facilmente se estaría lavando el suyo con Clearasil antes de ayer.
Todo esto viene a que, sin comerlo ni beberlo, me encuentro en la autoescuela, en un cursillo intensivo para sacarme el teórico en tres semanas. Sin saber aún si vendrá la cigüeña con la canastilla a contrarreembolso, con el desembolso que supone, me embarco en esta aventura sin tener ni un ápice de alma de conductora.
viernes 13 de febrero de 2009
tic tac tic tac
Hoy en una reunión de trabajo me he enterado de que si llegas tarde ocho veces te pueden echar sin ningún remordimiento. ¡¡Si ocho días son los que he llegado temprano!! Esto no puede ser. Qué mal. Qué bochorno. No sabía dónde meter la cabeza, buscaba un hueco en el suelo para emular a las avestruces, pero no. Cambiaron el suelo al poner el ascensor nuevo en un 2x1, llévate dos y paga sólo el de mayor precio. Así que aguanté el tirón como pude, sabiendo que todos pensaban en mí aunque no se hablara de mí abiertamente. Sabiendo que si no fuera por la infinita paciencia de mi jefa estaría engordando las cifras del paro. Y engordando mi culo, como cuando llegué a Madrid y vivía del sueldo de Hagrid y de mis ahorrillos, cual garrapata gorda, de esas que por más que pisas sólo mueren si las prendes con una cerilla. Qué horror. No quiero ser una garrapata ni un avestruz. Ser una topa no está mal, pero no me está funcionando bien la cosa. Quiero ser una ardilla. Me gustó cuando una de las ancianas se refirió así a la jefa de planta. Despierta, activa, incansable, que entierre frutos secos en el jardín y salte de rama en rama sin despeinarse. Voy a ser una enfermera ardilla. Para empezar voy al LIDL a por una bolsa de muesli.
jueves 12 de febrero de 2009
Resolviendo dudas
Cuando uno empieza a plantearse preguntas existenciales, siempre acaba llegando a aquello de ¿por qué el prospecto de la caja de medicinas aparece por el lado que abres? Es cierto. Nunca falla. Es como si estuviera vivo y a la espera de que alguien metiera su dedo por el borde de la caja y al ver entrar el rallito de luz del exterior por la solapilla del cartón se moviera rapidamente para que lo leyéramos. Pero lo sacamos y lo ignoramos. Soltamos algún improperio al pobre papelito bien doblado, que nunca queda igual de bien si esa vez nos da por abrirlo. Igual que les pasa a sus primos los mapas. Aunque éstos no quedan aplastados por un jarabe pringoso en el fondo de la caja de medicinas.
Una vez pensé en colarme en la rebotica de una farmacia y abrir todas las cajas en busca de una respuesta, de al menos un patrón de actuación, una estadística. No ha hecho falta. Un simpático farmacéutico de Coslada me trae todos los meses varias cubas llenas de cajas de pastillas, sobres, jarabes, inyectables, etc. Así he podido llevar a cabo mi estudio sobre los prospectos de los medicamentos y la conclusión a la que he llegado cambiará el curso de la historia de la humanidad. Aquellos cuyas mentes sean débiles que se abstengan de seguir leyendo, que no pienso indemnizar a nadie si se le fríe el cerebro al iluminarle con tanta sapiencia. Allá va:
El prospecto de las medicinas aparece en un 89'7% de los casos en el lateral con el nombre del fármaco. Si queréis evitarlo abrir la caja por el lado de la fecha de caducidad. En el 10'3% restante ocurre al revés.
Otro día hablaré del apasionante mundo de las ranuras de las pastillas y del modo correcto para partirlas en dos (o más).
Una vez pensé en colarme en la rebotica de una farmacia y abrir todas las cajas en busca de una respuesta, de al menos un patrón de actuación, una estadística. No ha hecho falta. Un simpático farmacéutico de Coslada me trae todos los meses varias cubas llenas de cajas de pastillas, sobres, jarabes, inyectables, etc. Así he podido llevar a cabo mi estudio sobre los prospectos de los medicamentos y la conclusión a la que he llegado cambiará el curso de la historia de la humanidad. Aquellos cuyas mentes sean débiles que se abstengan de seguir leyendo, que no pienso indemnizar a nadie si se le fríe el cerebro al iluminarle con tanta sapiencia. Allá va:
El prospecto de las medicinas aparece en un 89'7% de los casos en el lateral con el nombre del fármaco. Si queréis evitarlo abrir la caja por el lado de la fecha de caducidad. En el 10'3% restante ocurre al revés.
Otro día hablaré del apasionante mundo de las ranuras de las pastillas y del modo correcto para partirlas en dos (o más).
Pequeños grandes placeres
Para mí, y quien me conoce lo sabe, uno de los mayores placeres de la vida es comer. Se para el tiempo para mí. El vacío me rodea. No atiendo a madre, novio ni perro. Un descubrimiento reciente, casi orgásmico, fue el pan de molde de cinco cereales con queso havarti. Y que llegue el apocalipsis.
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