lunes, 16 de noviembre de 2009

Cruda realidad

"Mmmmh, me pongo tan cachonda al pensar en todas esas cosas maravillosas que NO me haces!"

domingo, 15 de noviembre de 2009

Sonidos guturales

¡Ay, ay, ay! El macho ibérico me hace temblar. Sale una medio mona a la calle y ve a dos hombres con un carrito y en el carrito un bebé. Mira que pareja más bonita con su adoptadito. Al cruzarnos empiezan a emitir ruidos raros procedentes del fondo del gaznate, de herencia cromañónica sin dudarlo. Mira que dos desgraciados babeando mientras sus mujeres se matan a trabajar limpiando mierda ajena para mantener a la familia. Y sigo espantada mi camino hacia ninguna parte con mi perro. La mirada intensa sobre la presa se mantiene aún en la lejanía, bien de frente o de espaldas, que mirar es gratis. Ya sea mocito, ya peine canas, el macho ibérico te desnudará con la mirada al pasar frente a él mientras carraspea o se relame. Alguno alcanza a pronunciar palabra, a veces desafortunadas, y con ojos golositos se le oye entre dientes: Qué bien acompañada vas. Interpretable como comentario zoofílico, pues piropea a mi acompañante ¡el perro! Algo perpleja he continuado el paseo y entonces sí, uno que sabía lo que se decía me ha sacado de dudas: Ay, ese animalito qué bien acompañado va. Lo que me recuerda al chiste del negro y el loro, que como no viene a cuento pues no lo cuento.

Besitos

sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Fútbol o putas?

Multimillonario magnate de los negocios español paga importantes sumas de dinero para lograr que jóvenes del extranjero trabajen en su club.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Jugando con las apariencias

Siempre he sido muy alocada, lo reconozco (mano derecha en pectoral izquierdo). Mi madre solía decir que yo tenía más miedo que vergüenza y ¡jo, qué sabia es una madre!.

Me gusta quitarle importancia a mi apariencia exterior, sé que soy una horrible narcisista, lo reconozco (mano derecha en pectoral izquierdo), que puedo pasarme toda la Avenida del Ejército mirándome en todos los escaparates y cuando se acaban los escaparates miro mi reflejo en todos los coches, y que cuando iba al instituto ponía una carpeta negra detrás del cristal de la ventana para ver si todo en mí estaba correctamente sin tener que ir a los baños en cada cambio de clase y que pensaran que tenía angurria. Pero, eso es una cosa y llevar complementos llamativos o practicamente un disfraz completo y no titubear un segundo es otra cosa. Y a eso me refiero con la primera frase del párrafo. Aquí en Madrid es más fácil, y dicen que en Barcelona aún más y es que en estos tiempos de alienación, como ya dije anteriormente, me gusta que la gente se vaya a su casa y cuente que hoy vio algo inusual.

Así, pudieron ver a Mamatopa en un autobús camino de la Plaza Mayor vestida de peruana andina, de indigente mochilera en el AVE Madrid-Sevilla de las 7am lleno de yuppies, con un poncho turquesa de la época hippy de mi madre antes de que se pusieran de moda (con lo que todo el mundo me cantaba alguna ranchera al pasar), de camarera de American Graffiti en la feria en vez de con traje de faralaes, viajando en metro con un pulpo de IKEA colgando de la bufanda, con alas de ángel caminando entre los mortales de la Gran Vía, comprando en el super con orejas de conejito, aprendiendo a conducir con atuendo de gondolera veneciana, en la consulta del médico al estilo Blancanieves... Y es que me encanta ver la reacción en la cara de la gente, flipando conmigo y yo tan pancha, riéndome del mundo y sus composturas.

Propongo romper el molde, salirse del tiesto, retar a los convencionalismos, sacar a pasear el carnaval, dar un nuevo uso a cada prenda y reírnos de nosotros mismos. La vida está hecha de pequeños momentos, hagamos que sean grandes.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Confesionario

Creo en Dios. No en la Iglesia ni sus predicadores-del-mono-y-la-mona-de-su-calor. J. J. Benítez dice que Jesús es un extraterrestre, pero no un marcianito verde ni un filETe. Es un ser de fuera de la tierra, de ahí lo de extraterrestre. Y a mí me convence. Porque si, dentro de la misma Tierra, la señora que abre un grifo ante los ojos del niño saharahui que acaba de recoger para que pase con ella el verano está haciendo magia al tener agua, ¡ojo! y transparente, en su propia casa; un ente de otro planeta podría resucitar a Lázaro sin despeinarse las barbas. Quicir, ¿y si en vez de resurrección fue una abducción para volver a la nave nodriza? ¿y si en su planeta de origen el vino es casero y sus propiedades dependen de la dureza del agua? ¿y si en aquellos tiempos, dos mil años ha, la gente se creía que cualquier cosa era una milagro?

Yo, como he dicho al entrar, creo en Dios. Creo en un más allá a mi manera, como un mundo paralelo, no con angelitos sin pene tocando la trompeta, más bien como otra dimensión. Por eso, aunque seas nueva en la ciudad, te suena la cara del hombre del gas, porque le conoces de otra vida. Lo de que sea perfecto y no haya sufrimiento sí que sería genial y encontrarías a tus seres queridos muertos, pero limpios y sin signos de putrefacción, y casi a cualquier persona. Y digo casi porque debería haber cierta criba, siento ser clasista, pero hay gente con la que no me gustaría compartir la eternidad. Un ratito sí, pero la eternidad es mucho. Ahora mismo lo que se me viene a la mente es la casa de Gran Hermano y a la espalda, un escalofrío.

Parece que Dios también evoluciona con el tiempo, o es la interpretación que el hombre hace de Dios lo que evoluciona. El caso es que en el Antiguo Testamento era un Mamón (se pone en mayúsculas por respeto) y luego en el Nuevo Testamento, como se da cuenta de las barbaridades bárbaras que hizo a Su pueblo querido, véase el diluvio universal (p.e.), manda a Su Hijo y deja que Le puteen lo que quieran y que Lo maten, ya que están puestos, ¿verdad? Y todo esto para demostrarnos Su amor. Pero, claro, como Su Hijo, viendo cómo se le trataba en la Tierra, picó billete y se fue flotando entre nubes y asombro, tuvo que dejar al hombre predicando. Y ahí la cagó. De pleno. Porque el hombre es corrupto, y sí Bibiana, la mujer también. Y ya pa' qué meternos en historias de condones, SIDA, aborto y excomunión, persecuciones, guerras, dinero y riquezas, pedofilia, papamóviles, hipocresía y demás. Eso es cosa del hombre, que es libre de elegir ser un cabrón egoísta y luego hecharle las culpas a Dios, que como Ése ya no baja.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Tal y como lo escribí en su día

"Vamos en el tren camino de Madrid y al otro lado del pasillo, un matrimonio y su hijo. El niño muy sociable le hace carantoñas a nuestro perrito, mientras su padre comenta que 'es muy bonito pero va en una JAULA y no entiendo porqué'. La madre del niño, bien por ampliar el vocabulario del retoño bien por aplacar al padre dice que es un 'transportin'. El pequeño no tiene ocho años, pero sí que tiene una pegatina del tamaño de una cuartilla donde se lee en letras negras sobre fondo amarillo (para no pasar desapercibido) 'Zapatero, tú primero'."

martes, 10 de noviembre de 2009

Diez cada noche

-En el centro de Madrid cada noche se producen una media de diez robos.
-Qué bien que nunca vas por allí.
-Ya, pero cualquier noche paseando...
-¡Si no te gusta!
-Y tú, ¿qué sabes?
-Lo sé. Mi clítoris también está en el centro y nunca vas por allí.

Las madres siempre dan buenos consejos, o por lo menos lo hacen con su mejor intención. Ya sabéis las que pasáis por aquí a menudo que recurro mucho a las enseñanzas de mi madre, pero en este caso me he acordado de la madre de mi mejor amiga de la adolescencia. Le dijo a su hija que no se casara virgen, eso sí es un buen consejo de madre. A mí la mía me dijo lo contrario, pero me lo dijo tarde, vamos que como no quisiera hacerme un fruncidito en el chumi, poco virgen iba a ir yo ya al altar. Pero en fin, la idea de aquella madre, más en la realidad de los tiempos que la mía, todo sea dicho, era que probara el producto antes de comprarlo. Porque el sexo bien practicado es felicidad, señoras, y ya si es con amor no te cuento. Ahora imaginemos que el amor de tu vida, para el que has conservado tu flor, no sabe hacerte el amor. Imaginemos que no es capaz, que no tiene mañas, que acaricia como quien limpia un zapato, que no hay conexión sexual, que por mucho amor que haya te pasa como a la sexóloga anorgásmica de Shortbus y no hay postura que valga. ¡Ay, omá! ¿Y toda la vida así? Qué difícil, ¿no? Pues no tanto, porque si de novios, en un fin de semana romántico en un hostalito de un pueblo perdido (o en el de al lado de tu casa, lo mismo da) echáis diez cada noche, después de casados el número baja exponencialmente, a unos diez a la semana con suerte y luego a unos diez al mes, y luego... Imaginemos que todas somos JLo y pidamos. Pidamos un acuerdo prematrimonial de polvo diario, que es lo que le aconsejó su madre antes de casi casarse con Ben Affleck y ya sabéis que las madres siempre dan buenos consejos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

La canción en inglés

Resulta que a veces oyes una canción en inglés y piensas ¡Jo, cómo mola!. Chapurreas lo que tu nivel del idioma puede interpretar y te quedas tan ancha, como la que sabe lo que está cantando. Conozco a una que es toda una experta. Así, donde Beyoncé canta "All the single ladies", ella canta "unbelievable". Tú si que eres increíble, que lo de los Jackson Five ya es el remate. Allá va: el pequeño Michael luce tez oscura, sombrero cordobés rosa furcia y canta "Oh, baby give me one more chance!" (I want you back) que, con voz de niño prodigio, ella interpreta libremente en un "Oh, baby, baby, please!". Pero no es la única, pobrecica, le puede pasar a cualquiera, como a esta familia del anuncio.

Un grupo inglés de cantantes a capella que recuperaba antiguas canciones de marineros debió pensar que no tenía ni idea de lo que oía cuando les escribí para preguntarles dónde comprar su disco. Los encontré por internet, cuando buscaba una canción con mi nombre. Fue bastante difícil. No tiene ese problema Lucía, gracias a Serrat, pero quién ha oído una canción a Serafina. Resulta que sí que la había, pero que aquella Serafina era una puta que trajinaba en el puerto de Callao. Los ingleses, al leerme toda ilusionada no comprendían que quisiera regalarle a mi abuela (la Serafina original) una canción como aquella, pero es que no se hacen a la idea del trabajo que me costó. Además, la otra opción era el Twist de mi Vaca Serafina. Yo no sé qué es peor si puta o vaca.

Por eso prefiero buscar las letras de las canciones que me gustan, para saber de qué van y lo que voy cantando por ahí. Por ejemplo, una que suena mucho en EuropaFM es Ayo Technology de Milow, y esta emisora es la que pone la banda sonora a las clases prácticas de conducir (cuando voy centrada, que si me voy al arcén suena la otra banda sonora). El caso es que con las primeras notas el profesor sube el volumen y me dice que le encanta esa canción (sí, en cada clase) y la canción se me mete en la cabeza y luego la voy tarareando por la calle, soltando de vez en cuando un "eeeeiyooo". Llego a casa y busco la cancioncita y su respectiva letra, que viene a ser una oda a una tía buena que trabaja en un club y el gachó relatando todo lo que le haría y más. Y ahora es cuando yo me pregunto, ¿sabe el profesor de autoescuela qué es lo que va cantando por la vida? Esta que escribe no se va a quedar con la duda.

viernes, 6 de noviembre de 2009

RRHH

Resulta que me ha dado tiempo de pensar mucho y darle mil vueltas a todo. Cosa nada recomendable, la verdad, los problemas hay que zanjarlos y pasar página. Total, qué más da que no cumpliera mis promesas electorales cuando fui representante de alumnos en la facultad, si los políticos duermen con el país como está yo no voy a perder el sueño. En fin, me temo que el consuelo de los tontos es lo único que me aplico, porque el cuento, que ya me lo sé de memoria, no me lo termino de aplicar. Serafina, que te vas por las ramas.

El caso es que desde que tengo memoria me recuerdo dando un paso atrás para que pasen los demás, con el sacrificio propio de una madre comiéndose la croqueta quemada, y no sé porqué. En las clases de inglés recuerdo cómo voluntariamente me sentaba sola para que las demás pudieran tener una compañera. Algunos pensaron en su momento que era algún tipo de estrategia de mártir, pero nada más lejos, creo, no soy ninguna estratega, pero todo está por descubrir. En cualquier caso, puede que lo hiciera de un modo inconsciente, pero yo me identificaba más con el sentimiento de protección maternal, de ver volar a mis polluelos capaces de salir adelante solos, mientras yo me quedaba cobarde en el nido, claro. De este modo me he refugiado en una personalidad rara de cojones, cariñosa y protectora a la par que ermitaña y solitaria, carente y anhelante de muchas cosas. Cosas que están a mi alcance, pero que yo misma bloqueo, como la paloma de Saroide (me quito el sombrero y hasta el cuero cabelludo si precisa).

Hay personas que tienen una especie de sexto sentido, una sensibilidad especial y, a veces, ven palabras de colores o colores en las palabras. Un par de ellas se me acercaron en diferentes ocasiones de mi vida y me dijeron tal cual: quiero ser tu amiga. Hoy en día es muy difícil encontrar a alguien así. Yo me dejaba querer. Era presentada en sociedad y los otros me daban la oportunidad de entrar en sus vidas. No tengo muy claro cómo funcionan las relaciones humanas, pero me voy enterando de algo. Resulta que no puedo quedarme en el nido todo el rato y esperar que la gente me quiera a su lado si no comparto ni mis gusanos con ellos. Así que he vuelto a desayunar con mis compañeras en vez de enfrascarme en mi trabajo y decir que no tengo tiempo para un café. También he descubierto que el café es un estimulante estupendo, hace que me cunda muchísimo mi jornada, que llegue a casa con energías y he oído que hay gente que queda de vez en cuando para ponerse al día mientras toma uno. Eso tengo que investigarlo a fondo, ¿os hace un café?

jueves, 5 de noviembre de 2009

Buitres, moscas y Mamatopa

Cuando era pequeña mi madrina me regalaba un diario por cada cumpleaños y tarde o temprano lo dejaba a la mitad. No solía volver a escribir hasta que moría alguien importante. No era un "diario de la muerte", ésa era sólo la excusa. Entonces, lo cogía de nuevo y ponía al día sobre mi vida a "Mi querido Diario:" y a mis lectores potenciales (una nunca sabe cuando va a estallar una guerra y su vida se va a convertir en obra de culto de profesores de instituto).

Si algo he descubierto en estos casi veinticinco años es que todo vuelve porque preferimos recuperar del olvido a ser originales e inventar. Dejémonos de eufemismos, esas cosas tan modernas que hacen algunos diseñadores es reciclaje de basuras. Y tanta letra para qué, Serafina. Pues porque uno es lo que es, y si ya a los trece volvía a escribir con los muertos, hoy lo hago también porque me lo pide el cuerpo presente de José Luis López Vázquez, que como tarde un poco más van a llegar las moscas. Sobre los buitres, no comment!