domingo, 10 de enero de 2010

También tienes que ser puta

Desde hace una década llevo medias de esas hasta el muslamen sujetas por una blonda de silicona. Es por motivos de salud, pero yo que me pirro por la estética burlesque estaba loca por un liguero y dejarme de siliconas, que yo soy 100% natural. Cuando hace años le propuse a mi madre lo del liguero en cuestión me miró con cara de "¿no tienes bastante con ser progre que también tienes que ser puta?" y me dijo que no.


Menos mal que con mi padre puedo ser más yo misma y, por ejemplo, hablar de porno en Nochebuena. Ya sabe que como me regale un recopilatorio de Nacho Vidal se lo tiro a la cara.
Y le escupo.

sábado, 9 de enero de 2010

Yoga

Ha llegado a mi buzón una propaganda de unos cursos de yoga que empiezan la semana que viene. Dentro de mi caos personal existe, a ojos del prójimo, una falsa paz y armonía que es más bien apatía o desinterés por el entorno. Mi madre me decía que yo no tenía sangre en las venas, que era muy tranquila, pero en realidad se me crispan los nervios a la mínima tensión. Que se lo digan al pobre Hagrid o a mi profesor de la autoescuela. En el trabajo me controlo por las monjas, pero si no, otro gallo cantaría la salve marinera.

Así que me ha venido un flash (una idea rápida y fugaz, no un polo de 20cts) y me he dicho que sería buena idea apuntarme a yoga y entonces, cuando me altere, soltar el aire y un "oooooomh" en vez de un berrido. Todo depende del presupuesto, claro. Y del horario. Y del lugar donde se impartan las clases. Y de la duración del curso...

Me veo a las 18h, cuando se acaben las novelas, yendo en chándal a andar con La Mari y poniendo verde a toda la residencia para desahogarnos. Por lo menos más económico seguro que me sale. 

jueves, 7 de enero de 2010

Y después ¿qué?

Por suerte o por desgracia, no por falta de propuestas, sólo me he liado con tres (llamémosles) hombres en mi vida. Mi novio de la adolescencia (duró 2 años), un rollo exprés con un amigo en la playa y Hagrid (casi 8 años). Los conocí en clase o en el grupo de amigos, nada de acercamientos entre desconocidos, así que no sé lo que es ligarte a alguien (o dejarte ligar) y pasar una noche en tu cama o en la mía. ¿Qué haces por la mañana: te vas o te quedas? Si te quedas, ¿cuánto tiempo? Yo creo que me largaría para evitar todas esas cuestiones. A menos que me pidieran que me quedara. Además, yo soy de enganche fácil, véase mi historial. Creo que tendría que vivirlo para saber qué haría, no puedo ponerme en situación. Y el típico ¿me llamará? ¿no me llamará? ¡Me volvería loca!

Si echamos cuentas, llevo emparejada diez años, lo que supone que desde mis 16 años he estado soltera a penas unas semanas. Esto significa que no he tenido oportunidad de salir a zorrear con las amigas sin que alguien pudiera salir cornamentado, y, aunque a veces piense que es una experiencia vital que me falta, por lo expuesto anteriormente hay una parte de mí que se alegra de que no haya ocurrido.

Para completar esta pequeña parte de mi biografía añadiré: el rollo exprés de la playa con amigo sucedió estando con mi novio de la adolescencia, con el tiempo me enteré de que mi cabecita ya tenía por entonces más cuernos que la comunión de Bambi. Esto es por si viene alguien después queriendo airear trapos sucios, ya lo hago yo que no tengo ningún problema. Y lo de morrearse con amigas, como no llegó a más y no tiene más historia lo ignoraremos.

¡Feliz vuelta a la rutina!

Para todos los gustos

Los tullidos están de suerte. En esta época freak y bizarra no tienen que esconderlo, pueden hasta explotarlo.

miércoles, 6 de enero de 2010

Sin regalos

Este año no he sido muy buena... ¿vendrá el rey negro a darme, el cabrón?

martes, 5 de enero de 2010

Cuidado con las fotos

-Creo que al romper con él ha cumplido su amenaza y ha colgado en aquella web guarra mis fotos desnuda.
-Veamos: en el buscador ponemos "mature". A menos que llevaras calcetines blancos, entonces pasas directamente a "teenager".
-Iba disfrazada de conejito.
-Qué típico!
-No de Playboy, sino de Duracell.
-De Duracell??
-Sí, es que toma Viagra y se le pone dura y dura y dura y dura...

lunes, 4 de enero de 2010

Reencuentros

Cuando vuelves a tu casa después de haber estado una temporada fuera resulta que ya no es tu casa. La rutina ha seguido devorando a tu familia y tú ya no sabes si quedan sobras de la paella del domingo o si ya le llegó la fruta de temporada al tendero del barrio. Te quedas en medio sin saber dónde poner un pie. Pero es tu hogar y pronto te pones al día y te asignan fregar los platos el sábado y limpiar el baño los jueves.

A los amigos les pasa un poco igual. Con el tiempo que llevas sin saber de ellos hay muchas cosas que decirse, pero a veces es difícil crear el clímax en el que ambos sienten que a pesar de las cicatrices no ha pasado el tiempo por esa amistad. Y esas son las buenas. Si la cosa queda en un holaquétal-bienytú-bien sólo hay una posibilidad de salvarla: beber y embriagarse de recuerdos. Si aún así no va es mejor decir adiós. Fue bonito mientras duró.

De urgencias navideñas

Días previos a la Navidad mi primo de quince años fue operado de apendicitis. Menuda enfermera cualificada que soy que lo primero que pensé fue que se iba a hartar de helado. Lo segundo que pensé fue "seré gilipollas, si eso es con la amigdalitis".

Cuando despertó de la anestesia, mi querida madrina que resultó ser su madre, le preguntó qué tal se encontraba, a lo que el chaval contestó: "me han metido tubos por todas partes". Pobrecito. Por ahí. Sí. Y por ahí también, un enema. "Y me han afeitado los huevos". Al menos la enfermera era joven y guapa, aunque eso a veces empeore el picor de la zona bajo el pijama. Me apuesto lo que queráis a que se los volverá a afeitar al menos una vez más en su vida. Con el tiempo se te olvida cuánto pica y sólo recuerdas lo grande que parecía la de en medio. (Actualmente se opera por laparoscopia y sólo se hacen tres pequeñas incisiones: una en cada ingle y otra bajo el ombligo. Adiós a esa cicatriz tan característica que delataba y unía en vínculo de comprensión a los apendicectomizados. Ahora parece que te has arrepentido de llevar aquel atrevido piercing en el ombligo al pasar el furor de la moda).

Como estaba a dieta y no podía comer bombones ni le iban a gustar las flores, que suelen tener un sabor amargo, el novio de mi otra tía le compró una revista para que estuviera entretenido. No, no una de esas revistas. No ese tipo de entretenimiento. Aunque a juzgar por lo que pasó más le habría valido llevarle al niño una FHM con el recopilatorio desplegable de las vecinitas más cachondas de 2009. Resulta que el buen hombre le llevó el especial de Muy Interesante - preguntas y respuestas-. Y ya te digo si estaba interesante. Resolvía las dudas sobre orgías, puntos G, orgasmo anal, viagra, hormonas y feromonas y un sinfín de cuestiones. Con sus respectivas explicaciones y fotos ilustrativas, claro. Mi tía, la madre de la criatura, le dijo a su cuñado que se la llevara, en cambio mi primo le invitó a dejarla olvidada a los pies de la cama. "Deja que el niño se informe y te ahorras un nieto no deseado, tita", le dije al marcharme por si el espíritu de la Navidad se apiadaba de mi joven primo.

Finalmente la revista se quedó en una silla, boca abajo, y me apuesto lo que queráis a que no pasaron ni cinco minutos antes de que la mano censora de mi madrina cayera sobre ella.

Relatando la historia a mis amigos, por la parte del afeitado de pelotas, una de ellos me preguntó muy extrañada para qué entraban por las ingles a operarle las amígdalas. Es que le gusta el helado más que a mi abuela.

viernes, 1 de enero de 2010

He mojado. Por fin.

Año Nuevo con música

Cuando terminamos las uvas y toda la parafernalia, muchos nos disponemos a salir a divertirnos con más entusiasmo del que se debería, pues hay otras 364 noches con menos alcohol en el cuerpo y sin tanto buitre revoloteando. Así, la noche suele empezar con estos ánimos...



y acabar así...



¡Suerte amigos!