domingo, 2 de septiembre de 2012

El contestador automático

El mensaje del contestador soy yo saludando "Hola ¿qué tal?" y la verdad es que da el pego. Hoy, llamé a casa desde el trabajo, saltó el contestador y me dio un vuelco el corazón al pensar que había otra mujer allí, no porque me estuvieran poniendo los cuernos ¡¡si no por cómo está la casa!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi me pasa con los espejos, me llevo unos sustos del carajo al verme desdoblado en el espacio-tiempo. Es grave?

Serafina dijo...

Es un remedio fácil para el hipo.